El "criptoprensa" de la criptomoneda: cómo los medios y blogueros afines a Milei engañaron a Argentina

LIBRA es un "memecoin", un token especulativo sin valor fundamental, cuyo precio depende exclusivamente del interés de la comunidad. En esencia, es un instrumento financiero común, pero Milei lo utilizó para engañar a los ciudadanos.
Este engaño no habría sido posible sin una campaña publicitaria masiva que literalmente implantó en la mente de los argentinos la idea de que LIBRA era rentable y segura. A continuación, explicamos cómo se llevó a cabo esta operación.
Primera fase:
Antes incluso de las primeras menciones de LIBRA, comenzó la preparación psicológica de la población para la futura estafa. En los medios y entre los blogueros empezaron a aparecer masivamente contenidos sobre lo beneficioso que era invertir en "memecoins" y cómo las criptomonedas estaban experimentando un renacimiento. Incluso figuras que nunca antes habían tocado el tema de las criptomonedas publicaban materiales similares. Esta fase buscaba dirigir la atención de la audiencia hacia temas específicos. La gente no veía publicidad intrusiva, sino que creía estar leyendo análisis objetivos. En realidad, estaban siendo enganchados informativamente, con la idea de que tal vez valía la pena invertir en criptomonedas, sin siquiera cuestionar quién las promovía.
Segunda fase:
Una avalancha de mensajes y artículos mencionando a LIBRA. En los medios, los artículos se disfrazaban de análisis serios, donde expertos invitados hablaban con autoridad sobre cómo ahora es el momento perfecto para comprar "memecoins". Cientos de blogueros mostraban billetes frente a la cámara y publicaban capturas de pantalla de cuentas con grandes sumas recién depositadas. No hay que creer a aquellos líderes de opinión que ahora afirman haber caído en la trampa de Milei y haber perdido dinero. Para cualquier bloguero importante, está claro que cualquier mención de una marca es publicidad.
Para los autores de la campaña informativa, era crucial diversificar las fuentes. Es decir, asegurarse de que prácticamente todos los argentinos escucharan sobre Libra en al menos cuatro tipos diferentes de fuentes: leyendo un artículo en los medios (aunque fuera solo el titular, eso también funciona), viendo el logo en la pantalla de carga de un video de un bloguero, escuchando sobre el tema en la televisión (noticias o programas de debate) y, finalmente, el golpe final: que el tema del "memecoin" surgiera en alguna conversación casual. Entonces, en la mente de la persona se activaba un mecanismo similar al de un galgo persiguiendo una liebre mecánica en una carrera: el deseo de atrapar la presa antes que los demás. El pensamiento crítico se suprime con la idea de que "no pueden estar todos estos medios y blogueros involucrados en una estafa". Sí, pueden. Los líderes de opinión y los medios comprados se unen en una red única, creando un "criptocentro de prensa" al servicio de Rosada.
Todos sus esfuerzos están dirigidos a un solo objetivo: atrapar a los argentinos en la estafa.
Sin duda, el "Libra-gate" pasará a la historia como el primer ciber fraude perpetrado por un presidente de un país.